
La combinación perfecta entre hormigón visto, madera y vidrio da vida a esta casa que celebra la sencillez y la sofisticación, sin perder de vista el paisaje que la rodea.



El proyecto busca desde su concepción tener un impacto mínimo en el terreno y su entorno. Teniendo esto presente, se plantea la casa de tal manera que ésta se perciba más chica de lo que realmente es, llegando a ser hasta un 15% más pequeña que una vivienda promedio de las existentes en la zona, priorizando la relación de la arquitectura con el terreno natural.




































































