
El Arq. Daniel de Martino nos presenta una casa contemporánea que se funde con el bosque de Cariló, donde la luz, el hormigón y la naturaleza dialogan en perfecta armonía.



Un lenguaje racional y sintético puede volverse único –esquivar el mote de repetitivo- si se consideran las particularidades del lugar en que el proyecto va a cuajar, y se suman a éstas las propias de la persona que vaya a habitar la casa resultante.
No otra idea anima esta obra del arquitecto Gastón Alayes y su equipo, caracterizada por una apertura que le ayuda a encontrar el equilibrio entre identidad, creatividad e innovación.
Lejos de quedarse en lo conceptual, la apertura señalada es palpable, visible y vivible en la edificación de una sola planta construida en un lote privilegiado del barrio Grand Bell.



















































