
Manaus, Brasil. Un proyecto que resalta la flora amazónica y preserva la biodiversidad en una residencia perfectamente integrada al paisaje.



En todo el edificio hay 28 espacios de descanso de "microdestinos vacacionales", cada uno de ellos temático sobre un lugar en los que la biofilia está presente. Junto con los espacios de conexión más grandes, ofrecen descansos de las pantallas de las computadoras, lo que permite a los trabajadores colaborar, restablecer sus mentes y ayudarlos a aumentar la creatividad y la productividad.



































