
El Arq. Daniel de Martino nos presenta una casa contemporánea que se funde con el bosque de Cariló, donde la luz, el hormigón y la naturaleza dialogan en perfecta armonía.



Dos premisas fueron las que guiaron las primeras ideas del proyecto: por un lado, el desafío de proyectar en una esquina, sobre un terreno de 1050 m². Por el otro, se buscó en el diseño una forma de incorporar el “quincho” (que funciona como sala de usos múltiples) a la vivienda, pero que a su vez tenga total independencia de ella.
Así, el estudio del Arquitecto Felipe González Arzac materializó estas ideas iniciales, dando lugar a esta casa que compartimos en esta nota, dividida en dos volúmenes que se despliegan de manera perpendicular entre sí, albergando funciones opuestas en sus usos.






















































