
Un café donde supo haber una histórica panadería, un lugar lleno de recuerdos entrelazados con las narraciones de Julio Verne. Funcionalidad, estética y memoria en este espacio que es una pieza de diseño.



El proyecto que compartimos en esta nota ha sido conceptualizado a partir de dos premisas alineadas con el carácter marcario de la compañía Artelum, potenciando su perfil identitario. Por un lado, la luz como componente esencial en la representación de la marca, tratándose de un referente líder en el sector. Por otro lado, la idea del lugar de trabajo como segundo hogar a partir de la intención de los directores de que éste sea percibido así por las personas que trabajan cotidianamente con él. La firma espera que sus clientes se sientan bienvenidos al ingresar a las nuevas oficinas, ofreciendo a su vez la imagen contemporánea de una empresa competitiva, responsable, en constante crecimiento y adaptada a su tiempo.







































