
En un terreno con pendiente en Merlo, San Luis, el Estudio Mono logró una síntesis perfecta entre la nobleza de la piedra local y el hormigón.



El asoleamiento, la orientación, en una obra, condicionan el uso tanto de los espacios interiores como de los exteriores.
En el caso de esta casa desarrollada en dos plantas hay una idea de toma de partido relacionado al sol de la tarde, que da en el frente del terreno. Sabiendo que cualquier planta alta al frente del mismo generaría sombra, en este caso se decidió desplazar el bloque de la planta superior hacia casi el fondo del lote, logrando de esta manera dejar libre el ingreso del sol de la tarde.






















































