
La combinación perfecta entre hormigón visto, madera y vidrio da vida a esta casa que celebra la sencillez y la sofisticación, sin perder de vista el paisaje que la rodea.



Ubicada en el casco de la ciudad, esta vivienda, obra de la Arq. María Eugenia Roig, nos sorprende con su fachada clásica en el perfil urbano.
Una vez adentro de la casa, nos encontramos con el garage que, anteriormente había sido el living de la anterior vivienda. Una puerta antigua, blanca, de doble hoja con vidrios repartidos permite el encuentro con una vivienda contemporánea.
Entramos con curiosidad y allí nos recibe la doble altura, en el centro de la casa, como distribuidor a los ambientes.



















































