
En un terreno con pendiente en Merlo, San Luis, el Estudio Mono logró una síntesis perfecta entre la nobleza de la piedra local y el hormigón.



Existen diferentes modos de acercarse con la arquitectura a un entorno. Cuando se trata de obras inmersas en bosques, hay otras particularidades y posibilidades también. Mantener intactas las arboledas y aprovechar lo que ofrecen al enmarcar la vivienda, permitiendo que el verde ingrese a los espacios interiores, son apenas algunas de ellas.
En este sentido, esta casa proyectada por el arquitecto Guillermo Teisceira y Mario Blangiforti pone en juego esta premisa de acercarse al bosque potenciando el marco que la rodea: el verde por un lado y la laguna que linda con el terreno por el otro.















































