
En un terreno con pendiente en Merlo, San Luis, el Estudio Mono logró una síntesis perfecta entre la nobleza de la piedra local y el hormigón.



Con la premisa de un empresario que su mayor hobby es jugar al golf se proyectó una casa donde se explora la composición con volúmenes y sus materialidades, lo pesado y lo liviano, lo cerrado y lo abierto, generando de esta forma un diseño de mucha simpleza y belleza en sintonía con el paisaje.
El proyecto se implanta en Escobar, en un entorno con vistas a una cancha de golf y a una laguna, un paisaje moldeado por el hombre, pero de fuerte presencia de la naturaleza, la cual nos invita a crear arquitectura y atmosfera teniendo como principales conceptos: la naturaleza como elemento generador de espacios, el vacío, la difuminación de los límites, el paisaje, los materiales nobles, la belleza.



















































