
Racionalista y personal, la casa de Mónica Testoni conjuga arquitectura, arte y memoria.



La idea parte de un gran lleno al que se le generan diferentes situaciones de vacío. Es un volumen puro el cual se intervino a partir de la substracción siempre considerando la orientación como un elemento fundamental. A estas diversas operaciones se las potencia mediante diferentes sistemas, en la contra fachada se utilizan los postigos, en el lateral se hace uso de parasoles y en la vista principal se desarrolla una ventana corrida acorde a la orientación.














































