
El Arq. Daniel de Martino nos presenta una casa contemporánea que se funde con el bosque de Cariló, donde la luz, el hormigón y la naturaleza dialogan en perfecta armonía.




La que compartimos en esta nota es una vivienda de fin de semana ubicada en el majestuoso barrio Villa Robles, en Pinamar, donde su frondosa arboleda le da el encanto propio del bosque. El terreno no es ajeno a esta virtud. Es por ello que se decidió implantar la casa en la cima del médano, obteniendo desde allí una vista de 360° hacia el bosque y su encanto.
Respecto a su distribución e implantación, la vivienda se desarrolla en una sola planta. Además, se decidió proyectarla en forma de U para contener un patio protegido de los vientos y generar diferentes fachadas. Se materializan en dos volúmenes cubiertos y uno semicubierto donde se aloja una galería.












































