
Un café donde supo haber una histórica panadería, un lugar lleno de recuerdos entrelazados con las narraciones de Julio Verne. Funcionalidad, estética y memoria en este espacio que es una pieza de diseño.



City Bell, a lo largo de los últimos años, sostuvo un gran crecimiento demográfico que, como consecuencia, trajo aparejado un importante desarrollo comercial, gastronómico, y cultural. Este impulso que se suscitó en la zona fue uno de los motores para este nuevo emprendimiento, afianzado en el convencimiento de que el lugar debía contar con su primer Hotel.
En respuesta a la historia del pueblo y a su identidad fue concebida la idea de erigir un Hotel Boutique de mediana escala, orientado a recibir público tanto corporativo como a aquellas personas que llegan en busca del ocio y el descanso, en un ambiente acogedor y un entorno tranquilo.























































