
Indigo Wine es el nuevo emprendimiento proyectado por el arquitecto Marcelo García Basilio e Indigo Espacios Urbano en Pinamar Norte y forma parte de la línea de edificios Indigo, desarrollada por el estudio en esa zona.



Impronta es una palabra que proviene del italiano, y que refiere a una técnica de reproducción de imágenes mediante huellas dejadas por una persona u objeto, y que aporta una característica peculiar y distintiva.
Traer este concepto y su etimología tiene una razón de ser en esta nota, y es que impronta es lo que “imprime” el Estudio Felipe González Arzac en sus obras. Hay un sello y una identidad en sus proyectos, así como hay una huella en su filosofía de trabajo.
Hablamos de un estudio de arquitectos jóvenes, que no superan los 30, formado hace apenas cuatro años, dirigido por el Arq. Felipe González Arzac e integrado por Juan Bordone, Valentín Ayala y Felipe Arambarri; un estudio que ya ejecutó más de 50 obras, y que actualmente cuenta con 12 en ejecución.
Con la premisa de una arquitectura conceptual, moderna y formas geométricas puras, ponen en diálogo la creatividad, los materiales y las condiciones de implantación, adaptándose a los requerimientos funcionales, con un lenguaje racionalista.
El juego entre interior y exterior y sobre todo los patios internos, son uno de los sellos más destacados del estudio, como puntos de circulación, que permitan visuales amplias y sin obstáculos, con espacios funcionales. Que cada casa, incluso las de pequeñas dimensiones, puedan conquistar un espacio abierto al exterior, libre, donde el verde pueda ingresar por todas partes; otro más controlado (semi-público), como las cocinas, y otro más privado, con pocas ventanas. Son tres situaciones o posibilidades de habitar una vivienda que el estudio contempla como necesarias a la hora de proyectar.
Allí va apareciendo ese sello propio, que hace que quienes acuden al estudio tengan presentes estas condiciones y quieran esa impresión en su vivienda. Claro que el proceso creativo no se limita a ello. Es una negociación entre los arquitectos y el comitente, respetando un concepto y manteniendo una arquitectura contundente, a la vez que pone atención en los requerimientos funcionales de cada cliente.





































