
Casas con Alma




Todo está compuesto de energía que cambia constantemente y nosotros no existimos independientemente del mundo que nos rodea. Como afirma Denise Linn, Terapeuta del Hogar, “todo tiene conciencia, incluso tu casa”. En este sentido, el Feng Shui (cuya traducción significa viento y agua) aconseja crear ambientes que equilibren las cualidades energéticas de la polaridad, ya que la armonía de los contrarios favorece la coordinación de los hemisferios cerebrales, propicia la creatividad y despierta la inspiración. En su libro “Feng Shui, La armonía del vivir”, Juan M. Álvarez explica que “la relación del hombre con su hogar es íntima, esencial y sutil. Cuando uno llega a su casa y se siente bien es porque el ambiente del lugar es equilibrado y sano. Hay algo invisible que no se percibe con los sentidos pero se siente. Ese algo es el espíritu del lugar. A través del Feng Shui el espíritu del lugar nos habla en un idioma de luz y de formas, alentándonos a ser conscientes de los patrones que nosotros mismos hemos ido creando en nuestros hogares, en nuestros lugares de trabajo y en nuestras propias vidas”.
#METAL #MADERA
De este modo, todos podemos percibir las energías de una casa al ingresar en ella. La sensación de incomodidad o cansancio en un ambiente muchas veces puede explicarse a través de una energía estancada o perturbada por una mala circulación del Chi (la energía vida), que está en todas las cosas y nos conecta a todos con todo; o tal vez por una falta de equilibrio entre el Yin y el Yang del lugar. La pregunta que podríamos hacernos es por qué elegir Feng Shui; y una posible respuesta es que el Feng Shui es, precisamente, un disparador de cambios internos, lo que facilita el fluir de las energías productoras de Abundancia.
#TIERRA #AGUA
Los Maestros de la antigüedad eran grandes observadores de la naturaleza: comprendían la vida y organizaban las casas de acuerdo al Orden Universal. Podían reconocer si una construcción recibiría el influjo positivo o negativo de una montaña y emplazaban sus casas en lugares protegidos de los vientos, evitando las zonas húmedas donde el sol no llegaba. Consideraban los Cinco Elementos de la Naturaleza (madera, fuego, tierra, metal y agua), con sus ciclos, los flujos energéticos, y el Yin y el Yang, a la hora de cuidar el Chi Vital. Podemos decir entonces que el Feng Shui, como arte-ciencia milenario de origen chino, estudia la influencia del paisaje, de las orientaciones, de la distribución, forma y color de las construcciones sobre la vitalidad de los ocupantes; y trabaja sobre los canales de energía de las casas y otros espacios. No sólo es posible realizar un diagnóstico de todas las influencias energéticas que afectan positivamente o negativamente sobre los ambientes, sino también rectificarlos y armonizarlos. Así, a través de los colores, la disposición de los objetos, de los flujos energéticos y la interacción con el exterior, tanto de casas como de oficinas, es posible corregir estas influencias para optimizar la calidad de vida.
#FUEGO
De esta manera, practicando Feng Shui se puede descubrir cuáles son los bloqueos energéticos que no nos permiten avanzar. Por ejemplo, cuando en ocasiones los niños se ven afectados por aparatos eléctricos en los dormitorios, observamos que les cuesta conciliar el sueño, tienen pesadillas y se despiertan de noche, muestran estados de cansancio, desgano prolongado o alteraciones, se desconcentran o están desarmonizados emocionalmente, y son señales de alerta. Los televisores, las computadoras, las lámparas dicroicas (con transformadores) “crean campos electro-magnéticos” que tienden a desequilibrar sus organismos, en especial si los ambientes son pequeños. En estos casos se recomienda aire y luz natural a diario y se puede complementar con el uso de “ionizadores de aire”. La elección de materiales, la ubicación de la cama, el control de flujos energéticos y la regulación de la energía YIN /YANG en los dormitorios es muy importante. Lograr una profunda conexión entre el hombre, la naturaleza q lo rodea y los espacios que habita, es el alma del Feng Shui, estudiando no sólo el movimiento de la energía vital que recorre todo espacio alrededor, sino también, cómo el espacio donde vivimos o trabajamos tiene un efecto sobre nuestro bienestar físico, emocional y espiritual, ayudándonos a entender que nuestros hogares son extensiones de nosotros mismos.
Fuente: Arq. Marcela Gualda
Asesora Profesional Feng Shui / Geobiología y Radiestesia aplicadas
[email protected]
Cel. 221 419 4290
Facebook: Espacios en Armonía Feng Shui
















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