
La combinación perfecta entre hormigón visto, madera y vidrio da vida a esta casa que celebra la sencillez y la sofisticación, sin perder de vista el paisaje que la rodea.



Ubicada en el golf del barrio Costa Esmeralda, inmersa en el bosque, entre pinos y médanos, surge esta vivienda, obra del Arquitecto Nicolás Bruno. Las formas puras y el blanco como protagonistas de revestimientos exteriores e interiores son las características que a simple vista se destacan.
Como cada vivienda cuenta la historia de sus propietarios y sus deseos, en su fachada ya se puede apreciar uno de los espacios que funciona como corazón de la vivienda una sala de cine ubicada en la planta alta: conformada por un volumen que sobresale para darle identidad a este ambiente tan especial e importante para sus habitantes, grandes amantes del cine.















































