
Casa El Solar
Espacio&Confort


En un barrio cerrado de Gonnet, El Solar emerge como un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea puede transformarse en un espacio de vida, donde la funcionalidad se une a la calidez y la personalidad. Esta vivienda de 220 m², desarrollada en un año, es el resultado de un enfoque claro: crear ambientes amplios, luminosos y pensados para el encuentro, sin perder de vista la esencia de quienes la habitan. La casa destaca por su capacidad para integrar la luz natural en cada rincón, gracias a aberturas generosas que conectan el interior con el exterior. Los materiales elegidos —piedras en tonos claros, maderas macizas y pisos que reflejan la luz— aportan una sensación de calidez y continuidad, reforzando la idea de un hogar atemporal. La elección de una paleta clara no solo amplía visualmente los espacios, sino que también crea una atmósfera serena y acogedora, ideal para la vida cotidiana. El diseño de El Solar equilibra con maestría lo moderno y lo mediterrá neo. Mientras la estructura principal se caracteriza por líneas limpias y volúmenes bien definidos, los detalles —como el arco de medio punto en la isla de la cocina o los nichos en las paredes— introducen un toque artesanal y orgánico. Estas formas geométricas irregulares, repetidas en distintos ambientes, generan un diálogo visual que unifica la casa, haciendo que cada espacio parezca parte de un todo coherente. Un aspecto clave del proyecto fue la reutilización de mobiliario existente, como sillas y mesas de la vivienda anterior, que se integraron al nuevo diseño cuando encajaban con la estética buscada.





Esta decisión no solo aportó sostenibilidad, sino que también sumó capas de historia y personalidad al hogar. La combinación de piezas nuevas y antiguas, junto con materiales nobles, refuerza la idea de que una casa no es solo un conjunto de paredes, sino un reflejo de quienes la habitan. La distribución de los ambientes fue pensada para fomentar la convivencia, con espacios sectorizados pero interconectados. La cocina, por ejemplo, se convierte en un punto de encuentro gracias a su isla central, mientras que el living, con sus aberturas amplias, invita a relajarse y disfrutar de la luz natural. Incluso los detalles más pequeños, como la calefacción integrada que evita radiadores visibles, contribuyen a mantener la pureza de las líneas y la sensación de amplitud. El Solar es, en definitiva, una casa que va más allá de lo funcional. Es un espacio donde la arquitectura se pone al servicio de la vida, combinando diseño, confort y personalidad. Un hogar que demuestra que lo moderno y lo atemporal pueden convivir en armonía, creando un refugio único, lleno de luz, calidez y detalles que lo hacen especial. Un ejemplo de cómo la arquitectura puede transformar no solo un espacio, sino también la forma en que lo vivimos.•
Fotos: Hernán Domínguez
PROYECTO
Arq. Bruno Curcio, Arq Ornella Comunelli
Constructora: Flydac @flydac.contructora
Interiorismo: Amanea @amanea.arquitectura

















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