
Real Estate: inversión activa
Espacio&Confort
La economía argentina atraviesa una transición hacia un esquema de mayor estabilidad cambiaria y recomposición de precios relativos. Mientras el dólar se mantiene más estable, tarifas, energía y combustibles ajustan, redefiniendo el poder adquisitivo incluso con cierta mejora en ingresos reales.
En paralelo, crecen sectores clave como minería, energía, agro y servicios financieros. En este contexto, el mercado inmobiliario deja de ser solo refugio de valor para convertirse en un activo financiero capaz de generar rentabilidad.
El tradicional ahorro en moneda dura pierde eficiencia: la estabilidad del tipo de cambio reduce incentivos y el aumento de costos erosiona la capacidad de acumular capital. A su vez, otros activos presentan alta volatilidad por factores globales y tecnológicos.
Frente a esto, el real estate se posiciona como un activo mixto: combina resguardo patrimonial con generación de flujo de fondos. Esta doble condición lo vuelve central para construir valor en el tiempo.
Existen dos estrategias principales. Por un lado, la compra de propiedades terminadas para renta —tradicional o temporaria— que prioriza estabilidad, ingresos periódicos y apreciación de capital. Por otro, la inversión en proyectos en pozo, donde se captura la diferencia entre precio de entrada y valor final, con márgenes estimados del 15% al 20%.
La clave, desde una mirada financiera, está en optimizar dos variables: el margen y la rotación del capital. Su correcta combinación permite potenciar el rendimiento y transformar al real estate en una inversión activa dentro del nuevo escenario económico argentino. •
+ Info: Germán Pacchioni
REAL ESTATE & ECONOMICS
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Compra & venta de Propiedades































