¿Dólares o ladrillos?
De cara a las elecciones presidenciales de 2027, el inversor argentino vuelve a una pregunta conocida: ¿conviene quedarse en dólares hasta que pase la incertidumbre o es momento de posicionarse en propiedades?
Mi visión es que estamos frente a un escenario diferente. El mercado inmobiliario podría estar ingresando en una nueva etapa, con precios todavía atractivos, recuperación del crédito hipotecario y una renta por alquiler que vuelve a ser interesante.
El dólar seguirá siendo una herramienta de cobertura. Pero conservar dólares no necesariamente significa conservar poder adquisitivo. El objetivo debería ser preservar y aumentar el patrimonio.
Y allí el ladrillo vuelve a tener una ventaja: es un activo real, genera renta y tiene potencial de apreciación.
El mercado todavía tiene recorrido
Las propiedades atravesaron un fuerte ajuste en dólares. Hoy la tendencia comienza a cambiar, aunque la recuperación sigue siendo moderada.
En CABA, el precio medio de publicación ronda los US$2.467 por m² y durante el primer semestre de 2026 acumuló una suba de apenas 0,7%.
Las mejores oportunidades no suelen aparecer cuando todos compran, sino cuando el mercado comienza a cambiar y todavía existen incertidumbre y capacidad de negociación.
La pregunta es en qué momento del ciclo estamos.
El crédito como catalizador
El regreso del crédito hipotecario puede modificar el mercado. Durante años, la falta de financiación limitó la demanda. Si el crédito se profundiza, más familias podrán acceder sin disponer del 100% del valor de una propiedad.
El crédito no solamente facilita operaciones: crea nuevos compradores.
No cualquier ladrillo
El próximo ciclo no beneficiará a todas las propiedades por igual. Importarán ubicación, precio por metro cuadrado, calidad, expensas, liquidez, demanda de alquiler, renta y costo de reposición.
El inversor no debería comprar metros cuadrados; debería comprar buenos metros cuadrados.
También pueden resultar atractivas las unidades en construcción, que permiten capturar parte de la valorización durante la obra.
Dólares y propiedades
No se trata de dólares versus ladrillos.
El dólar aporta liquidez y cobertura. La propiedad, renta y potencial de apreciación. Una estrategia puede combinar ambos.
Porque esperar a que pase la elección también tiene un costo. Si el mercado anticipa estabilidad, crédito y mayor demanda, los mejores precios pueden desaparecer antes que la incertidumbre.
2026-2027 puede marcar el comienzo de un nuevo ciclo del ladrillo.
El dólar puede esperar. Las buenas oportunidades inmobiliarias, muchas veces, no.•
+ Info: Germán Pacchioni | @pacchioni_realestate