
En la construcción actual, la calefacción se consolida como un componente central del diseño, donde el confort térmico y la eficiencia energética son prioridades.



Gracias a esta nueva propuesta de iluminación, los hogares pueden contar con fuentes de luz más eficientes, que se traduce en menor consumo de energía eléctrica, para iluminar los distintos ambientes. Por ejemplo, asumiendo que una casa promedio utiliza 2,7 horas por día la iluminación, el consumo de 10 lámparas incandescentes de 60W, los 365 días del año será de 600Kwh, mientras que utilizando tecnología LED éste disminuye a tan sólo 100Kwh para la misma cantidad de luz. Esto se traduce en un ahorro superior al 80% de energía y más de un 30% en la factura de luz.































