Casa contemporánea
En el corazón de Cariló esta residencia se repliega en el paisaje, atrayendo luz, aire y vegetación a cada espacio. El diseño morfológico se concibe a partir de una estrategia formal que busca preservar la vegetación existente, dando lugar a dos volúmenes perpendiculares que se abren y generan un patio protegido, íntimo, con la mejor orientación, enmarcando el bosque desde el interior.
El acceso a la casa, desde la calle, se produce a través de un recorrido de transición entre los añejos pinos, llegando al semicubierto que aloja los autos y el ingreso a la vivienda. El primer volumen en planta alta que contiene los dormitorios ,se define por su tamaño, materialidad y una sensación de levitar entre las copas de los árboles. La percepción de ligereza es una constante. Esto se logra por estar apoyado sutilmente sobre el segundo volumen que se desarrolla en planta baja. La proyección de la caja de hormigón que contiene los dormitorios, define la gran sala de estar con grandes dimensiones y altura. Un techo de hormigón visto define sus dimensiones. Las ligeras carpinterías, sumado a los aleros, generan una continuidad espacial entre interior y exterior, potenciando las vistas cruzadas, hacia el patio de ingreso y el patio íntimo de la casa. La estratégica circulación es el hilo conductor que une todos los espacios de la planta baja, cocina, comedor, quincho y piscina cubierta, jugando con el recorrido visual, con el tiempo y la conexión de un espacio y otro.
Todos los espacios se conectan y relacionan entre sí fundiendo sus visuales con el patio y a la vegetación existente. La topografía del terreno ha permitido aprovechar la creación del sector de piscina .
La planta baja se consolidó en el punto más elevado para obtener las mejores vistas disponibles. En lugar de modificar el terreno, que naturalmente presenta pendientes pronunciadas, la casa se adapta armoniosamente a ellas.
El material seleccionado para este proyecto, el hormigón visto, permite exhibir el sistema constructivo, convirtiendo la imagen de la casa en su propio testimonio constructivo. Las grandes aberturas capturan visuales específicas y diferentes entre sí, enmarcando distintas partes del bosque. La vivienda entiende que la vida familiar cambia a lo largo del día, por eso su proyecto arquitectónico, contempla espacios para la mañana, la tarde y la noche: luz donde se necesita, sol todo el día, sombra donde se agradece y ambientes que se adaptan al uso de los diferentes integrantes que la habitan.
Esta casa transforma la rutina en un placer: despertar con luz natural, entre las copas de los árboles, desayunar en una cocina espaciosa, relajarse en una sala diseñada para el descanso, o poder nadar en las mañanas o por las noches.
Este proyecto exalta la experiencia familiar por encima de todo, para que lo cotidiano sea una novedad todo los días. •
Fotos: Hernán Domínguez
PROYECTO
Un estudio
Arq. Salvador De Martino
Arquitectura de autor
Ig: @unestudioarq
INFORMACIÓN
Superficie 348 m2
Año 2025